viernes, 20 de noviembre de 2009

Ella tan sólo quería tirarse en la cama, subirse a un caballo y mandar todo al diablo, soñar con alondras, bailar en un gran salón. No siempre el viaje era hermoso, a veces veía unos monstruos horribles que hablaban idiomas extraños y así despertaba en su habitación.
Ella sentía el amor de una forma distinta en su imaginación. Ella escuchaba las voces de dioses perdidos.
Cuando su madre subía por las escaleras, pensaba que un príncipe alado venía a buscarla y así se abrazaba a su peluchón.
Ella no quiere vivir en el mundo real, en el mundo de hoy. Ella tan sólo es feliz en los astros divinos. Nena, vos siempre durmiendo, tu madre te espera hay que ir a la escuela.
No sé por qué cierra los ojos y se hace más lenta su respiración.