jueves, 12 de febrero de 2009

Carta de Tagore a Victoria Ocampo

------------------------------------------------------------------San Isidro, octubre de 1924.


...Anoche, cuando le agradecía por lo que vulgarmente llamamos hospitalidad, esperaba que usted pudiera sentir que lo que le decía era mucho menos de lo que quería decirle.
...Será difícil para usted comprender qué carga inmensa de soledad llevo conmigo, la carga que especialmente le ha sido impuesta a mi vida por mi súbita y extraordinaria fama. Soy como un infortunado país en el que un malhadado día se descubre una mina de carbón, con el resultado de que son descuidadas sus flores, se talan sus bosques y se lo deja desnudo ante la mirada despiadada de una hueste de buscadores de tesoros. Ha aumentado mi precio en el mercado y mi valor personal se ha visto oscurecido. Trato de encontrar este valor con un deseo doloroso que me persigue constantemente. Pude haberlo logrado sólo mediante el amor de una mujer y durante largo tiempo he esperado merecerlo. Siento hoy que este precioso regalo me ha llegado por usted y que usted es capaz de premiarme por lo que soy y no por lo que encierro. Esto me ha hecho muy feliz y al menos sé que he llegado a ese período de mi vida en que en mi viaje a través de un desierto necesitaré una provisión de agua mayor que nunca antes necesité y por tanto sólo agradezco mi buena fortuna cuando se me ofrece y me despido.

---------------------------------------------------------------Rabindranath Tagore.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Quedan los Artistas.

Pasan los años, pasan los gobiernos,
los radicales y los peronistas,
pasan veranos, pasan inviernos,
quedan los artistas.



Pasan las crisis y pasan las guerras
pasa la prensa sensacionalista
las prohibiciones, las listas negras
,
quedan los artistas.



Pasan los mecenas, pasan los censores,
pasan hipócritas y moralistas,
tiempos peores y tiempos mejores,
quedan los artistas.



Pasan la belleza y la juventud,
los pesimistas y los optimistas
pasan las pestes, pasa la salud,
quedan los artistas.



Si no fuera por Homero y por ese Partenón,
quién sabría algo de Grecia y su civilización.
Roma sigue siendo Roma aunque la quemó Nerón,
no habrá censura que pueda contra el Decamerón.



Hitler ocupó París y mucha gente temblaba
pero no pudo lograr que la Gioconda llorara.
La fuente de Lola Mora sigue tan desfachatada
y ni Franco consiguió que La Maja se tapara.



Por eso no le temo a las pasiones
ni a la vejez ni a los psicoanalistas
ni a los fracasos ni a las fustraciones
porque soy artista.



De veras que no sé si bueno o malo
ni más ni mucho menos que humorista
que ha recibido elogios y algún palo
como todo artista.



Y ustedes al venir me dan más fuerza
no habrá fantasma que se nos resista
ni crisis que nuestra senda tuerza
mientras ustedes cuiden a sus artistas.

martes, 10 de febrero de 2009


En mi cabeza remolinea un algo indefinido... No sé qué ideas inacabadas, una sed angustiosa de lo bello, de lo poético; un deseo ardiente de expresarme con esta belleza, este brillo, esta riqueza, este no se qué de cautivante, de magnífico, de noble. Se dirá: '¡Bah! ideas de una chica que ha leído historias de hadas... o que ha oído hablar de algún escritor que las personas mayores han alabado'. Pero no. No es eso. La impaciencia de mi carácter me hace mucho daño. No soy paciente. Debería serlo mucho más.


La melancolía que desde hace algún tiempo se ha apoderado de mí, envuelve todas mis composiciones, aunque el tema sea alegre.


¡En mi cabeza hay tantos proyectos que serían realizables si tuviera un poco más de paciencia! Desgraciadamente, oh, ¡cuán desgraciadamente me falta esta cualidad, junto con tantas otras!


Las cualidades que yo quisiera para mi estilo son: nobleza, delicadeza, elevación, claridad, precisión. En el momento en que logro que mis composiciones estén bien hechas, es cuando monto en cólera [y tengo vergüenza de confesarlo], o cuando estoy excitada por cualquier otro sentimiento. Confieso que no me parezco en nada a los chicos de mi edad. Qué hacen ellos cuando se aburren, van a jugar. Yo, ¿qué hago?, escribir, leer.


Divagar... Me pregunto si no es ésta mi ocupación favorita. Divagar en el sentido de pensar siempre 'más tarde, ¡ser algo!'. No crean que esto sea ambición, u orgullo, es solamente un objetivo, como cualquier otro. No crean que tengo la pretensión de ser un Víctor Hugo...'

Te diría que la historia, mi tema central, son los cruces que se dan en nuestras vidas. ¿Por qué nos encontramos con algunos y jamás con otros? ¿Por qué ocurren encuentros con gente más lejana (aparentemente) que con otra que está a nuestro lado? ¿Por qué tanto amor con algunos y repulsión con otros? Todo esto es muy misterioso para mí pero es un enigma ante el que me inclino, al que no puedo llegar por más que la ciencia quiera explicarme que hay una cierta energía que... Bueno, igual existe a veces una pared contra la que se estrella el raciocinio y me encuentro con que no sé por qué me gusta una persona, no sé por qué me gusta hablar con vos y no con otros. Pero como, además, soy bastante brutal en mis elecciones, después... Bastante después, cuando la cabeza analiza y encuentro razones en que alguien es inteligente, culto, huele bien, ¡no puedo dejar de reconocer que también hay gente inteligente, culta y que huele bien y que no me gusta! Te diría que toda explicación en la que intervenga la magia o la brujería termina por parecerme más real que la explicación racional.

viernes, 6 de febrero de 2009


Virginia Woolf estaba convencida que Sud América era un lugar donde millones de mariposas revoloteaban por el aire y los animales salvajes andaban sueltos por la calle. Por eso Victoria Ocampo, que se divertía fomentando la imaginación de la inglesa, le regaló una caja con mariposas para que colgara en su habitación. Fue Virginia quien alentó a Victoria a que escribiera su Autobiografía, argumentando que muy pocas mujeres las habían escrito “interesantes y veraces”. Victoria invitó varias veces a la brillante escritora inglesa a visitar Buenos Aires pero la ocasión nunca llegó. También dedicó artículos, una conferencia y un libro, Virginia Woolf en su Diario, a su amiga inglesa. Escribió: “el lirismo de Virginia Woolf es tan grande como su humorismo y por él entra Virginia en el reino de la poesía”. Editó sus ensayos y dos de sus novelas, entre ellas Orlando con traducción de Borges. En 1941, tras la inesperada noticia del suicidio de la escritora inglesa, Victoria escribió: “Yo hubiera querido ahora poder limitarme a escribir: A Virginia Woolf… porque yo también buscando una frase, no hallé ninguna que pudiera ponerse junto a su nombre”.



Debía tener a lo sumo nueve años cuando un día de verano, en ese lugar de Villa Ocampo que mis tías abuelas llamaban "el corredor del río", pensaba, casi en alta voz, aspirando el perfume de los jazmines: "El amor lo es todo. Todo, todo, todo. Todo depende de él en este mundo y todo viene de él, existe por él. No hay que buscar nada más...". Este descubrimiento me empujó hacia la ambición: soy un genio, me dije. Jamás he leído esto en los libros y es un hallazgo.

jueves, 5 de febrero de 2009

El tango es un estilo musical y una danza rioplatense, propio de las ciudades de Buenos Aires, Montevideo y Rosario, de naturaleza netamente urbana y renombre internacional. Musicalmente tiene forma binaria (tema y estribillo) y compás de cuatro cuartos (a pesar de que se le llama «el ritmo del dos por cuatro»). Clásicamente se interpreta mediante orquesta típica o sexteto y reconoce el bandoneón como su instrumento esencial.
La coreografía, diseñada a partir del abrazo de la pareja, es sumamente sensual y compleja. Las letras están compuestas con base a un
argot local llamado lunfardo y suelen expresar las tristezas, especialmente «en las cosas del amor», que sienten los hombres y las mujeres de pueblo, circunstancia que lo emparenta en cierto modo con el blues, sin que ello obste para el tratamiento de otras temáticas, incluso humorísticas y políticas.
Enrique Santos Discépolo, uno de sus máximos poetas, definió al tango como «un pensamiento triste que se baila».

Frédéric François Chopin


Fryderyk Franciszek Chopin (en francés, Frédéric François Chopin, Żelazowa Wola, Polonia, 1 de marzo de 1810París, 17 de octubre de 1849) es considerado uno de los más importantes compositores y pianistas de la historia. Su perfección técnica, su refinamiento estilístico y su elaboración armónica han sido comparadas históricamente con las de Johann Sebastian Bach y Mozart por su perdurable influencia en la música de tiempos posteriores. La obra de Chopin representa el Romanticismo musical en su estado más puro.