Con el crudo de las bodegas volveré a buscar todo el tiempo vivido que hemos perdido sin protestar. Voy a probar primero al olvido, a lo ajeno. Voy a pasar a retiro de un tiro, el culpable de mi soledad.
No sé qué quiero, pero sé lo que no quiero. Sé lo que no quiero y no lo puedo evitar. Puedo seguir escapando y aún lo estoy pensando. Lo estoy pensando pero estoy cansada de pensar.
El marinero de río no tiene calor ni frío. La ciudad no tiene puerto y se siente muy vacío. Últimamente ha perdido su capacidad de sorpresa, en un vaso de cerveza caliente fue que se la olvidó.
Quiero elegir del mapa un lugar sin nombre adónde ir, será un lugar donde viva lo que quede por vivir (eso es mucho tiempo). Por eso de cada viaje me traigo el equipaje perdido. Por eso es que he decidido nunca olvidar, nunca olvidar.
No sé qué quiero, pero sé lo que no quiero. Sé lo que no quiero y no lo puedo evitar. Puedo seguir escapando y aún lo estoy pensando. Lo estoy pensando pero estoy cansada de pensar.
No sé qué tengo, pero sé lo que no tengo. Sé lo que no tengo porque no lo puedo comprar. Puedo seguir cantando pero sigo esperando. Sigo esperando pero estoy cansada de esperar.