martes, 12 de julio de 2011

Fiel a Sí Misma.

     Cuando llegaron los postres, Matthieu se sacó del bolsillo un estuche de Cartier y se lo entregó. Era su regalo de Navidad.
     Carole abrió el estuche con cuidado tras observar aliviada que no era el estuche de un anillo, ya que el acuerdo al que habían llegado no resultaba formal de momento. Ya verían cómo funcionaban las cosas. Al abrir la tapa vio que dentro había una bonita pulsera de oro. Era muy sencilla, aunque llevaba tres diamantes. Matthieu había hecho grabar una inscripción en le interior y le dijo a Carole que eso era lo mejor de todo. Para poder leerla ella la sostuvo cerca de la vela que estaba sobre la mesa y al hacerlo se le saltaron las lágrimas. Decía: «Sé fiel a ti misma. Te quiero. Matthieu». Ella le besó y se la puso. Era la forma que tenía él de decir que aprobaba lo que hacía y la amaba tal como era. Era una señal tanto de respeto como de amor.
     Carole también le había traído un regalo y Matthieu sonrió al ver que procedía de la misma tienda. Lo abrió con tanta prudencia como ella había abierto el suyo y vio que era un elegante reloj de oro. Carole le había regalado uno años atrás que aún llevaba. Arlette supo que procedía de ella y se abstuvo de hacer comentarios. Era la única joya que llevaba y ella sabía que estaba cargado de significado para él. Carole también había hecho grabar su regalo. En la parte posterior decía: «Joyeux Noël. Je t'aime. Carole». Matthieu estaba tan satisfecho con su regalo como ella con el suyo.


JARDINES DE LUXEMBURGO - PARÍS