Vuelvo, quiero creer que estoy volviendo,
con mi mejor y mi peor historia.
Conozco este camino de memoria,
pero igual me sorprendo.
Vuelvo y pido perdón por la tardanza,
se debe a que hice muchos borradores:
me quedan dos o tres viejos rencores
y sólo una confianza.
Vuelvo de buen talante y buena gana,
se fueron las arrugas de mi ceño.
Por fin puedo creer en lo que sueño
y estoy en mi ventana.
Vuelvo con la esperanza abrumadora,
con los fantasmas que llevé conmigo
y el arrabal de todos y el amigo
que estaba y no está ahora.
Todos estamos rotos pero enteros,
diezmados por perdones y resabios,
un poco más gastados y más sabios,
más viejos y sinceros.
Vuelvo, sin duelo, y ha llovido tanto
en mi ausencia, en mis calles y en mi mundo
que me pierdo en los nombres y confundo
la lluvia con el llanto.