Esa mezcla de seguridad e inseguridad con una pizca de miedo que siente el valiente que se para frente al precipicio, sin saber si su equilibrio le alcanzará para tomar la mano del que está arriba o si éste lo hará caer hasta el fondo, donde lo esperan todos esos otros seres que siempre lo acompañaron, para curar sus heridas una vez más. Todos esos otros seres, excepto aquél que quedó arriba.
Eso mismo siento en este instante.
