Los días fueron escasos. Los recuerdos son menos. Muy joven me dejaste y no tuve la suficiente conciencia para aferrarme y disfrutar de cada instante de la poca vida que compartimos. No sé dónde estarás ni tampoco dónde estaré yo en el futuro. Pero pase lo que pase siempre nuestras almas vibrarán al compás del bandoneón de D'Arienzo. Es el único consuelo que me queda. Estés donde estés, no quiero perder la oportunidad de decirte "Te amo".