A vos,
Que siempre te reíste
De mi inocencia
Y te vanagloriabas
Haciéndome sentir
Una basura.
A vos,
Que pretendías ser
El dueño de mi inspiración
El dueño de mis sueños
El dueño de mi vida
Sin importarte jamás
Aquello que yo sentía.
A vos,
Te escribo a vos
Aunque no tendría
Que importarme
No quería dejar pasar
La oportunidad de decirte
Que si quedaba algo mío
Que podía llegar a ser tuyo
Esto se esfumó
El día que encontré
Un hombre verdadero
Capaz de hacer emigrar
Todas mis penas cuando estoy con él.
Capaz de ungir toda mi alma
Con sensaciones
Que ni siquiera sospechaste alguna vez
Que podían existir.
A vos,
Que sé que estás pendiente de mis fracasos
Me alegra decirte otra vez
Y para siempre
Que te entierro en el pasado.
Y destruyo la pala.