Al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver...
viernes, 25 de febrero de 2011
jueves, 24 de febrero de 2011
martes, 22 de febrero de 2011
Y la vida te da señales -a veces al oído, a veces a los gritos- y me pregunto cuánto habré dejado pasar. Pero aquí están los sueños, sueños que si uno los corre -a veces- se hacen realidad.
Etiquetas:
Patricia Sosa
Bienvenida, nostalgia.
Bienvenida, nostalgia. Pasá, tomá asiento, ponete cómoda: ésta ya es tu casa. Ya sabés dónde queda mi habitación, la tuya, la cocina, el baño, ahí está el balcón para cuando quieras tomar aire y mirar a la gente apurada yendo a ninguna parte, sin tiempo para pensar en vos. A veces me gustaría ser como ellos. Caminar y caminar, casi corriendo, sin saber bien adónde estoy yendo, dejar de pensar por un rato, dejar de recordar, dejar de pasar tanto tiempo con vos.
Bueno, en fin. Te vuelvo a dar la bienvenida. No quiero ser descortés, pero espero que tu estadía sea breve...
Bueno, en fin. Te vuelvo a dar la bienvenida. No quiero ser descortés, pero espero que tu estadía sea breve...
Etiquetas:
Cecilia
lunes, 21 de febrero de 2011
Contradicciones.
Los versos ponen en funcionamiento mi lóbulo temporal. Necesito que se apague por un rato. Pero sin música no vivo...
Etiquetas:
Cecilia
jueves, 17 de febrero de 2011
Los aviones.
Es tarde.
Se hizo de día.Menos mal que está nublado.
Se acabó todo lo que había.Queda un cigarro mojado.
No quiero que se termine.
No quiero que me abandones.Me olvidé de avisar.
No te voy a llamar ni una sola vez en cuatro días.
Etiquetas:
Andrés Calamaro
viernes, 11 de febrero de 2011
Fuimos dos extraños, así fue como empezó.
Dimos tantas vueltas y, al final, no sé quién sos.
Etiquetas:
Fito Paez
Allá vamos, con ilusiones, con esperanzas, en menor proporción que veces anteriores, pero es que no consigo despojarme de ellas por completo. Es un mal necesario. Es un mal necesario...
Espero no romperme la cabeza contra la pared. Por las dudas, llevo casco.
Espero no romperme la cabeza contra la pared. Por las dudas, llevo casco.
Etiquetas:
Cecilia
jueves, 3 de febrero de 2011
Adiós, con el corazón, que con el alma no puedo.
Mi querido:
Esta carta es la carta que todos debemos escribir en algún momento de nuestras vidas, aunque no siempre queramos hacerlo. Sé que no quiero hacerlo porque en este mismo instante siento un profundo dolor en mi vientre y me sudan las manos, quizá como mecanismo de defensa para evitar que éstas tomen la lapicera y digan todo aquello que temen decir. Pero no quiero que nada me detenga, ni siquiera yo misma. (...) Volví a apostar al reencuentro. Y me rompí el alma contra el muro que me dijeron que estaba, que nunca noté, pero que siempre estuvo. Y me dolió tanto. Me dolió tanto que todavía puedo sentir la amarga sensación del fracaso en mi boca. (...) Supongo no entenderá el motivo de esto. Siento la necesidad de disfrazar este dolor con una despedida que contente a mi espíritu que pide un punto final. (...) Creo que esperaba más de ese encuentro. (...) Lo que menos me esperaba era que volviéramos al punto de partida. Aunque, pensándolo ahora, no es tan malo el punto de partida: es un lugar viejo, conocido, un sitio cómodo para mí, donde sé cómo moverme, qué hacer, qué no hacer. Esa nueva sensación de satisfacción que me dejó el encuentro anterior me gustaba, me encantaba, pero a la vez me hacía sentir rara. Muchas veces me invadía el "y ahora, ¿qué?" y no podía responderlo. Comprendo que sea necesaria la espontaneidad, pero es que la conozco tan poco que tenía miedo de hacer algo que pudiera hacerme llegar de nuevo al maldito y cómodo punto de partida. Lo odio. Lo odio. Maldita seguridad, maldita comodidad. Yo quería otra cosa. (...) Lo que no entiendo es por qué a veces sí y a veces no. (...) No seré perfecta (...) pero hago lo mejor que puedo y trato de ser la mejor persona. Siempre manteniendo mis pensamientos e ideologías, siempre siendo yo y nadie más. Por esto es que mis naves se queman aquí. No creo que le importe. Ni siquiera creo que lea estas líneas. Pero necesitaba hacerlo, necesitaba decírselo y espero que pueda entenderlo. Decírselo quizás era para mí una manera de sentarme conmigo a solas a ordenar mis ideas. (...) Lo quiero. Y siempre lo querré. Sabina lo dijo: Adiós, con el corazón, que con el alma no puedo...
Esta carta es la carta que todos debemos escribir en algún momento de nuestras vidas, aunque no siempre queramos hacerlo. Sé que no quiero hacerlo porque en este mismo instante siento un profundo dolor en mi vientre y me sudan las manos, quizá como mecanismo de defensa para evitar que éstas tomen la lapicera y digan todo aquello que temen decir. Pero no quiero que nada me detenga, ni siquiera yo misma. (...) Volví a apostar al reencuentro. Y me rompí el alma contra el muro que me dijeron que estaba, que nunca noté, pero que siempre estuvo. Y me dolió tanto. Me dolió tanto que todavía puedo sentir la amarga sensación del fracaso en mi boca. (...) Supongo no entenderá el motivo de esto. Siento la necesidad de disfrazar este dolor con una despedida que contente a mi espíritu que pide un punto final. (...) Creo que esperaba más de ese encuentro. (...) Lo que menos me esperaba era que volviéramos al punto de partida. Aunque, pensándolo ahora, no es tan malo el punto de partida: es un lugar viejo, conocido, un sitio cómodo para mí, donde sé cómo moverme, qué hacer, qué no hacer. Esa nueva sensación de satisfacción que me dejó el encuentro anterior me gustaba, me encantaba, pero a la vez me hacía sentir rara. Muchas veces me invadía el "y ahora, ¿qué?" y no podía responderlo. Comprendo que sea necesaria la espontaneidad, pero es que la conozco tan poco que tenía miedo de hacer algo que pudiera hacerme llegar de nuevo al maldito y cómodo punto de partida. Lo odio. Lo odio. Maldita seguridad, maldita comodidad. Yo quería otra cosa. (...) Lo que no entiendo es por qué a veces sí y a veces no. (...) No seré perfecta (...) pero hago lo mejor que puedo y trato de ser la mejor persona. Siempre manteniendo mis pensamientos e ideologías, siempre siendo yo y nadie más. Por esto es que mis naves se queman aquí. No creo que le importe. Ni siquiera creo que lea estas líneas. Pero necesitaba hacerlo, necesitaba decírselo y espero que pueda entenderlo. Decírselo quizás era para mí una manera de sentarme conmigo a solas a ordenar mis ideas. (...) Lo quiero. Y siempre lo querré. Sabina lo dijo: Adiós, con el corazón, que con el alma no puedo...
Por siempre suya,
Ceci.
P.D.: No he podido tutearlo como siempre... Sé que es frío, pero es que nunca antes lo sentí tan lejano.
Etiquetas:
Cartas,
Cecilia,
Fotos personales,
Joaquín Sabina
Mi manchi...
... quando il sole da la mano all'orizzonte.
... quando il buio spegne il chiasso della gente.
Posso far finta di star bene ma mi manchi.
Etiquetas:
Andrea Bocelli,
Fotos personales
To love you MORE-
Take me back in the arms I love. Need me like you did before. Touch me once again and remember when there was no one that you wanted more.Don't go, you know you will break my heart... She won't love you like I will, I'm the one who'll stay when she walks away and you know I'll be standing here still.
I'll be waiting for you, here inside my heart, I'm the one who wants to love you more. You will see, I can give you everything you need. Let me be the one to love you more.
Etiquetas:
Céline Dion,
Fotos personales
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



