jueves, 23 de febrero de 2012

Qué fácil fue tocar el cielo la primera vez
cuando los besos fueron el motor de arranque
que encendió la luz que hoy se desaparece   
Las nubes grises forman parte del paisaje.

jueves, 16 de febrero de 2012

Son tantos días los que forman una vida,
no me condenes a vivirlos sin amor.

martes, 14 de febrero de 2012

El Bastón de Laca.

María Kodama lo descubrió. Pese a su autoridad y a su firmeza, es curiosamente liviano. Quienes lo ven lo advierten; quienes lo advierten lo recuerdan.
Lo miro. Siento que es una parte de aquel imperio, infinito en el tiempo, que erigió su muralla para construir un recinto mágico.
Lo miro. Pienso en aquel Chuang Tzu que soñó que era una mariposa y que no sabía al despertar si era un hombre que había soñado ser una mariposa o una mariposa que ahora soñaba ser un hombre.
Lo miro. Pienso en el artesano que trabajó el bambú y lo dobló para que mi mano derecha pudiera calzar bien en el puño.
No sé si vive aún o si ha muerto.
No sé si es taoísta o budista o si interroga el libro de los sesenta y cuatro hexagramas.
No nos veremos nunca.
Está perdido entre novecientos treinta millones.
Algo, sin embargo, nos ata.
No es imposible que Alguien haya premeditado este vínculo.
No es imposible que el universo necesite este vínculo.

lunes, 13 de febrero de 2012

El Cómplice.

Me crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos. 
Me tienden la copa y yo debo ser la cicuta. 
Me engañan y yo debo ser la mentira. 
Me incendian y yo debo ser el infierno. 
Debo alabar y agradecer cada instante del tiempo. 
Mi alimento es todas las cosas. 
El peso preciso del universo, la humillación, el júbilo. 
Debo justificar lo que me hiere. 
No importa mi ventura o mi desventura. 
Soy el poeta.

domingo, 12 de febrero de 2012

... yo miro por el día que vendrá, 
hermoso como un sol en la ciudad...

jueves, 9 de febrero de 2012

Capítulo 93.

Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni Le Corbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero

miércoles, 8 de febrero de 2012


Palpo, gusto, escucho y veo
tu rostro, tu paso largo,
tus manos y, sin embargo, 
todavía no lo creo.


Nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa.


Sin embargo todavía
no puedo creer mi suerte,
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía.


Y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos,
en cambio sé que en tus brazos
el mundo tiene sentido.

lunes, 6 de febrero de 2012

Quiero ver, quiero ser, quiero entrar.

Invitame a ver tu historia:
nunca diré que ya la sé.
Escondeme en tu memoria: 
quiero vivir, quiero vivir. 
Y describime los lugares dónde has ido:
quiero viajar, quiero seguir.
Y explicame hasta dónde has llegado:
quiero saber dónde morir. 
Quiero ver, quiero ser, quiero entrar,
quiero andar, penetrar, quiero estar. 
Remontame en un barrilete: 
quiero volar, quiero volar. 
Contame un cuento de hadas:
quiero soñar, quiero soñar.
Y abrime ahora las tres puertas de tu vida:
quiero ver, quiero ser, quiero entrar.


«Yo sé muy bien que un escritor no llega nunca a escribir lo que él quisiera escribir. Un libro más es, en cierta medida, un libro menos en el camino hacia el libro final y absoluto que nunca escribes, porque te mueres antes».

sábado, 4 de febrero de 2012

Dos años.
Los días pasan.
El sentimiento crece.
Las palabras faltan.

jueves, 2 de febrero de 2012

Tout peut s'oublier, oublier le temps de malentendus et le temps perdu, a savoir comment oublier ces heures qui tuaient parfois a coups de pourquoi le coeur du bonheur.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Capítulo 7.

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
     

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.