miércoles, 21 de julio de 2010

20 de julio.

A veces, cuando las ilusiones están completamente muertas y la esperanza guardada en el último cajón del armario, se enciende una lucecita iluminando mi camino y cambiándolo todo por completo. Al ver esa lucecita fijamente, la reconozco y me doy cuenta que es la misma que siempre lo iluminó, aunque a veces lo apagó también. Pero en estos momentos de felicidad, me acuerdo sólo de lo bueno.