domingo, 8 de agosto de 2010

¡Es la hora!

Nada de lo que hagas tiene sentido si no mirás hacia tu interior y plasmás exactamente lo que vos sentís, con tus palabras. Es hora de que te sueltes del borde de la pileta y que nades. Es hora de que despegues los pies de la tierra y vueles por tus caminos, por los caminos que vos elijas, sin seguir el camino de los demás. Es hora de que empieces a descubrir aquello que toca tu corazón, sin la necesidad de que alguien te lo indique. Es la hora.
No sé por qué te digo esto de manera tan sutil, si en realidad mis pensamientos son otros.