Que el maquillaje no apague tu risa,
que el calendario no venga con prisas,
que gane el quiero la guerra del puedo,
que, los que esperan, no cuenten las horas.
Que el fin del mundo te pille bailando,
que el escenario nos tiña las canas.
Que ser valiente no salga tan caro,
que ser cobarde valga la pena.
Que no te compren por menos de nada,
que no te vendan amor sin espinas
que no te duerman con cuentos de hadas,
que no te cierren el bar de la esquina.
Que el corazón no se pase de moda,
que los otoños te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.