jueves, 10 de noviembre de 2011

Fui su medio limón, su chéri, su peor latin lover, su lección de español, su desliz, su comme ci, su comme ça.
Pero un día retiraron las mesas y... hasta otro verano. "Las mejores promesas son ésas que no hay que cumplir".  Y "viajeros al tren, que nos vamos", me dijo un milano. "Flaco, pórtate bien, au revoir, buena suerte en París". 
Otra vez a perder un partido sin tocar el balón.


Elmundoesinjustoperosimeprovocanyotambiénjugarmelaboca.