miércoles, 16 de noviembre de 2011

Cuando ya me empiece a quedar sola...

Tendré los ojos muy lejos,
un cigarrillo en la boca,
el pecho dentro de un hueco
y una gata media loca.
Un escenario vacío, 
un libro muerto de pena,
un dibujo destruído
y la caridad ajena.
Un televisor inútil,
eléctrica compañía.
La radio a todo volumen 
y una prisión que no es mía. 
Una vejez sin temores
y una vida repasada.
Ventanas muy agitadas
y una cama tan inmóvil.
Un montón de diarios apilados
y una flor cuidando mi pasado
y un rumor de voces que me gritan
y un millón de manos que me aplauden.


Y el fantasma tuyo, sobre todo.
Cuando ya me empiece a quedar sola.-